El cliente se coloca el sombrero. Dos pequeños ventiladores, sujetos a ambos lados de la visera, empiezan a lanzar aire sobre su cara mientras el comerciante graba un vídeo con el móvil. Minutos después, las imágenes aparecen en TikTok acompañadas de comentarios de usuarios europeos preguntando dónde comprar aquel extraño invento chino. La escena se repite estos días en decenas de puestos del gigantesco mercado de Yiwu, la ciudad del este de China que se ha convertido en la mayor fábrica de pequeños objetos del planeta y que vuelve a demostrar una de sus grandes virtudes: detectar una necesidad global antes que casi nadie y convertirla en millones de productos listos para embarcar.
Vídeos virales de sombreros con ventiladores salen del gran bazar de Yiwu mientras las ventas de aires acondicionados chinos se disparan en España
El cliente se coloca el sombrero. Dos pequeños ventiladores, sujetos a ambos lados de la visera, empiezan a lanzar aire sobre su cara mientras el comerciante graba un vídeo con el móvil. Minutos después, las imágenes aparecen en TikTok acompañadas de comentarios de usuarios europeos preguntando dónde comprar aquel extraño invento chino. La escena se repite estos días en decenas de puestos del gigantesco mercado de Yiwu, la ciudad del este de China que se ha convertido en la mayor fábrica de pequeños objetos del planeta y que vuelve a demostrar una de sus grandes virtudes: detectar una necesidad global antes que casi nadie y convertirla en millones de productos listos para embarcar.
Mientras Europa atraviesa una de las olas de calor más intensas de su historia reciente, el mayor bazar del mundo vive otra temporada alta. El Mercado de Yiwu es un inmenso laberinto comercial de más de 75.000 puestos, donde compradores de todo el mundo recorren kilómetros de pasillos buscando cualquier artículo imaginable, los protagonistas de estos días son los sombreros con ventiladores incorporados, abanicos eléctricos de bolsillo, mantas refrigerantes, mangas de protección solar y pequeños aparatos de aire acondicionado portátiles destinados, en gran parte, al mercado europeo.
Algunos vídeos de estos productos se han vuelto virales en TikTok. Uno de los más populares muestra precisamente un sombrero equipado con dos pequeños ventiladores recargables que refrescan la cabeza y el rostro. Detrás de ese éxito está una fábrica de Yiwu.
Jiang Yongtao, responsable de Senwai Hat Industry, explica que la demanda procedente de Europa no ha dejado de crecer en los dos últimos años y que este verano se ha disparado.
Sus principales clientes son vendedores de Amazon, además de distribuidores europeos que ya habían realizado pedidos meses antes anticipándose a otro verano extremo. Los sombreros, cuyo precio oscila entre los 15 y los 50 euros según el modelo, suelen venderse junto a pequeños ventiladores portátiles y accesorios de protección solar.
Yiwu lleva décadas perfeccionando esa capacidad para convertir cualquier moda pasajera en una oportunidad comercial. De aquí salen cerca de 600.000 contenedores al año y muchos economistas consideran a esta ciudad un auténtico termómetro del comercio mundial.
Este verano ese termómetro marca calor extremo en Europa. Y el gran beneficiado ya no son solo los pequeños fabricantes de accesorios, sino también los gigantes chinos del aire acondicionado. Si durante décadas gran parte de Europa occidental consideró este electrodoméstico un lujo prescindible, las sucesivas olas de calor están cambiando rápidamente esa percepción.
Según la Agencia Internacional de la Energía, apenas uno de cada cinco hogares europeos dispone de aire acondicionado, una cifra muy inferior a la de Estados Unidos o Asia. Pero las temperaturas registradas este año han alterado ese equilibrio.
Buena parte del continente está viviendo jornadas por encima de los 40 grados. Alemania alcanzó máximas históricas superiores a los 41 grados; España, Italia y los Balcanes activaron alertas por calor extremo; y Francia contabilizó alrededor de un millar de fallecimientos relacionados con las altas temperaturas, concentrados principalmente entre la población de mayor edad. Hospitales, redes eléctricas e infraestructuras han sufrido la presión de un fenómeno que los científicos llevan años vinculando al cambio climático.
La consecuencia inmediata se percibe a miles de kilómetros, en las cadenas de producción del sur de China. La planta de Midea en Guangdong trabaja a pleno rendimiento para fabricar su modelo PortaSplit, un aire acondicionado portátil diseñado específicamente para viviendas europeas. Sus ventas se han duplicado este año hasta alcanzar unas 200.000 unidades. En redes sociales europeas abundan las imágenes de consumidores recorriendo cientos de kilómetros para encontrar uno disponible tras agotarse en numerosas tiendas.
El fabricante chino TCL Electronics explicaba este miércoles al diario local Global Times que las ventas de sus equipos de aire acondicionado habían aumentado un 300% en Francia y un 100% en España. «Para satisfacer la urgente demanda de refrigeración, TCL está considerando envíos directos en remolque a Europa y flete aéreo fletado para algunos pedidos. La empresa también ha reducido los ciclos de producción de los habituales 30 a 40 días a 10 días para aliviar la escasez en el sector minorista», señalaba el medio.
Datos de AliExpress muestran que las unidades de aire acondicionado portátiles se agotaron en varios países, con los compradores del Reino Unido a la cabeza, seguidos de Francia y Alemania. Las ventas de máquinas de hielo en el Reino Unido se multiplicaron por diez mientras que las ventas de ventiladores aumentaron un 94% semana en España.
Otra empresa, Gree Electric Appliances, asegura que sus ventas en Francia, Italia y España crecieron más de un 40% durante el primer semestre del año. Hisense, Dreame y otros fabricantes chinos también han incrementado notablemente los envíos. El modelo portátil P-Wind de Dreame, comercializado en Europa por unos 400 euros, ha superado el millar de unidades vendidas por semana desde su lanzamiento a finales de mayo y el primer lote ya está prácticamente agotado.
China ya representa alrededor del 40% de todas las exportaciones mundiales de aire acondicionado y vendió estos equipos al exterior por casi 28.000 millones de dólares en 2025. Solo entre enero y junio de este año, las exportaciones chinas de aires acondicionados hacia la Unión Europea alcanzaron los 3.760 millones de dólares, un 43,2% más que un año antes. Las ventas a Francia, Bélgica y Países Bajos llegaron incluso a duplicarse, mientras que España y Alemania también registraron crecimientos de dos dígitos.
Mientras, en Yiwu, donde las modas globales suelen anticiparse antes que en ningún otro lugar, los comerciantes observan el verano europeo como una nueva temporada comercial casi tan importante como la Navidad. Entre sombreros con ventiladores, pequeños climatizadores y aparatos de aire acondicionado que salen sin descanso rumbo a Occidente, el gigantesco bazar chino ofrece una imagen difícil de ignorar: mientras Europa aprende a convivir con un calor desconocido, buena parte de las soluciones para soportarlo siguen llevando la misma etiqueta: «Made in China».
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