El precio medio del alquiler por metro cuadrado en Barcelona marca un nuevo récord en el segundo trimestre del 2026: se sitúa en los 17,13 euros mensuales, la cifra más alta de la serie histórica, tras crecer interanualmente un 3,4%.
No implica que baje el precio total de una vivienda, sino que se reduce su tamaño: la superficie media de los pisos alquilados cae de 75 a 71 metros cuadrados
Audio generado con IA
El precio medio del alquiler por metro cuadrado en Barcelona marca un nuevo récord en el segundo trimestre del 2026: se sitúa en los 17,13 euros mensuales, la cifra más alta de la serie histórica, tras crecer interanualmente un 3,4%.
En paralelo, el coste medio de los nuevos contratos de alquiler residencial en la Ciudad Condal alcanza los 1.140,9 euros al mes, un 0,5% más que en el mismo periodo de 2025 pero un 4,4% inferior al nivel previo a la aplicación de topes a los alquileres. Los datos han sido publicados este lunes por el Govern de Cataluña a partir de las fianzas del alquiler depositadas en el Institut Català del Sòl (Incasòl).
A nivel regional, el precio medio por vivienda en toda Cataluña se sitúa en los 877,8 euros al mes, un 2,7% más que en 2025 y un 1% más que antes de la limitación de precios. En esta dimensión no es posible comparar la evolución del precio por metro cuadrado, porque es una variable solo medida en Barcelona.
Según la consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, los datos medidos por su departamento «confirman la contención de las rentas de alquiler» y que la regulación de los precios y la aplicación de la ley de vivienda «funcionan tal y como estaba previsto». La baza del Govern es el dato de que, desde la entrada en vigor de la regulación las rentas han crecido un 0,7% en los municipios declarados zonas de mercado residencial tensionado, frente al 11% de los municipios no regulados. Entre tanto, el incremento del coste del alquiler no sigue el alza del IPC: las subidas de las rentas registradas en Barcelona y en toda Cataluña, del 0,5% y del 2,7% respectivamente, están por debajo de la inflación en Cataluña (3,2% en junio, según el INE), así como el precio medio del alquiler de todos los municipios con regulación (2,6%), recoge Efe.
No obstante, lo cierto es que se producen dos fenómenos ya advertidos por los expertos del sector: la renta media disminuye porque cambia la oferta. Y esta empieza a incorporar viviendas más pequeñas desde el cambio de regulación: si desde la entrada en vigor del top de precios -en marzo de 2024- el coste del metro cuadrado en Barcelona ha subido un 2,4%, la superficie media de los pisos alquilados cae de 75 a 71 metros cuadrados. De hecho, el aumento del precio anual por metro cuadrado, del 3,4%, sí ha superado la inflación en el mismo periodo (3,2%).
Fuentes del Departamento de Territorio han atribuido a Efe esta reducción de la superficie media de los pisos a oscilaciones «dentro de los márgenes» de la serie histórica y han asegurado que es una situación coyuntural. El Govern también defiende que la regulación no ha reducido la oferta, ya que el número de contratos vigentes en Cataluña ha aumentado en 2.512 en el segundo trimestre y en 23.506 desde la declaración de las zonas tensionadas. Ello no implica que haya más casas en alquiler, porque como el Govern reconoce, ha disminuido la rotación -otro efecto denunciado por los expertos-: los inquilinos cambian menos de vivienda y prorrogan más sus contratos.
Según los datos de Idealista, Cataluña -como laboratorio de políticas de vivienda- es la comunidad que más oferta ha perdido (71,2%) en estos últimos ocho años. Y Barcelona es la capital que la que más oferta en alquiler (-82,7%) pierde en el mismo plazo: una diferencia de 94.130 viviendas en alquiler permanente en este periodo, según los registros de la plataforma.
Para el alquiler temporal, cuyos precios se topan desde el pasado diciembre, hay nuevos datos de la Generalitat: la oferta ha caído un 40,5% respecto al mismo trimestre de 2025, marcando el tercer trimestre consecutivo de caída interanual (disminuyó un 65,3% en el cuarto trimestre de 2025 y un 32,7% en el primero de 2026). Claro que la situación previa ya era, de por sí, complicada: antes de que entrase en vigor esta última normativa -es decir, poco antes de que se cumpliesen los dos años de zonas declaras de alquiler tensionado- la oferta temporal en Barcelona se había disparado un 58%, pero menguaba un 56% el de larga duración, según los datos de Idealista. El escenario se reproducía en Girona y Tarragona, donde también cayó la oferta de alquiler residencial un 50%, pero aumentó más de un 166% si la estancia era inferior a un año, o en Lleida, donde los alquileres inferiores a un año aumentaron un 93% frente a la caída del 38% de la larga duración.
Actualidad Económica. Noticias de Economía Nacional e Internacional
