El Consejo de Seguridad de la ONU ha dejado en el aire este viernes el futuro de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso), que expiraba este sábado, tras el veto cruzado de Rusia y Estados Unidos a dos propuestas presentadas por cada una de las potencias. Si no hay una reunión de urgencia en las próximas horas que lo evite, la misión de la ONU que lleva 35 años en el Sáhara llegará a su fin este mismo sábado.
Moscú da un revés diplomático a la alianza de Washington y Rabat para apuntalar el plan de de autonomía marroquí como única solución al conflicto
El Consejo de Seguridad de la ONU ha dejado en el aire este viernes el futuro de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso), que expiraba este sábado, tras el veto cruzado de Rusia y Estados Unidos a dos propuestas presentadas por cada potencia. Si no hay una reunión de urgencia en las próximas horas que lo evite, la misión de la ONU que lleva 35 años en el Sáhara llegará a su fin este mismo sábado.
El primer veto ha venido de Rusia, al oponerse a la resolución presentada por Estados Unidos para enterrar la opción de un referéndum de autodeterminación como solución al conflicto. Pese al voto favorable de 13 de los 15 miembros del Consejo y la abstención de China, el bloqueo de Moscú ha forzado que la resolución estadounidense se quede en el tintero, en un revés diplomático para los intereses de Marruecos, estrecho aliado de Washington.
Ha habido un intento de enderezar la situación, pero también ha sido infructuosa. Una segunda resolución presentada por Moscú este mismo viernes ha vetada por Washington. El embajador ruso, Vasili Nebenzia, impulsó esta iniciativa, que presentó como una prórroga “técnica” para renovar la misión sin modificar su estructura. Pero el representante estadounidense, Mike Waltz, dijo que rechazaría la iniciativa de Moscú y criticó que el veto ruso se usara “para preservar la letra R de referéndum”, en alusión a una consulta que, según dijo, Naciones Unidas lleva décadas sin considerar viable.
Tras haber amenazado en un primer borrador de resolución una fecha de caducidad para la misión de la ONU, Estados Unidos redactó otra propuesta al Consejo en la que el plan de autonomía bajo soberanía de Marruecos dejaba de ser la “única solución” factible al conflicto para convertirse en “marco negociador” de una salida política. Aunque se mantenía el concepto de autodeterminación, no había alternativa en la resolución al estatuto de autogobierno defendido por Rabat.
EE UU pretendía que la Minurso perdiese la R de referéndum para convertirse en Minuso hasta dentro de un año con funciones similares. El marco político condicionaba las futuras conversaciones entre las partes. Tras haberse reanudado el pasado febrero en Madrid, las negociaciones entre Marruecos y el Polisario siguen estancadas en lo esencial desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Desde hace 35 años, la Minurso está presente en el Sáhara Occidental, territorio que la ONU todavía considera como “no autónomo” o pendiente de descolonización tras la salida de España hace medio siglo, jalonado de enfrentamientos entre Marruecos y el Polisario. Tras haber logrado hace un año que el Consejo de Seguridad avalase su plan de autonomía como base para una solución política al conflicto, Rabat esperaba ver de nuevo apuntaladas sus tesis bajo la presidencia de Donald Trump, que en 2020 ya inclinó a su favor la balanza diplomática cuando EE UU reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.
Marruecos conmemora este fin de semana el aniversario de la resolución 2797 con la primera Fiesta de la Unidad, instaurada por el rey Mohamed VI. El Aaiún, la capital de Sáhara se encontraba ya engalanada esta semana en previsión de eventuales celebraciones, que ahora parecen improbables . En Rabat se consideraba que la supresión de toda mención a un referéndum en la misión de la ONU para el Sáhara como símbolo del fracaso de la opción de la independencia mediante la autodeterminación.
Una segunda resolución rusa se va a votar este viernes, que puede decidir el futuro de la Minurso.
La resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU aprobada hace un año sentó como base de diálogo “la propuesta de autonomía de Marruecos”. Riccardo Fabiani, director para el Norte de África la ONG con sede en Bruselas International Crisis Group, recuerda que tras un inicio prometedor de las negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario, emprendidas de forma visible en Madrid, el proceso de diálogo directo surgido después de siete años de bloqueo permanece estancado. “El plan de autonomía de Marruecos ha chocado con una firme resistencia del Polisario, que insiste en un voto de autodeterminación”, precisa Fabini en un análisis publicado recientemente. Marruecos presentó a principios de este año una nueva propuesta de estatuto de autonomía, tras la inicial de 2007, que establece un Gobierno y un Parlamento autónomo, incluso una policía autonómica, y que deberá ser aprobado mediante referéndum.
Mientras la diplomacia sigue su curso en Naciones Unidas, una guerra de baja intensidad se mantiene latente en el Sáhara tras la ruptura del alto el fuego en 2020. En una de las escaladas bélicas más graves, Marruecos quebró el pasado junio la línea sucesoria del Frente Polisario al abatir en un ataque con drones al jefe militar y político Lahbib M. Abdelaziz, hijo de uno de los fundadores de la organización independentista. Un mes antes, el Polisario había lanzado cohetes contra la ciudad de Esmara, donde tienen su base unidades clave de las Fuerzas Armadas marroquíes que controlan el muro que atraviesa el territorio del Sáhara.
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