Noam Sohlberg, el juez del Tribunal Supremo que preside el Comité Central Electoral, ha pedido este jueves a los servicios secretos en Israel y los territorios palestinos ocupados, Shin Bet, investigar “graves sospechas” de injerencia extranjera en las elecciones legislativas celebradas el martes. No menciona países concretos, pero la sospecha —sobre la que no se han difundido pruebas— es de financiación catarí en apoyo de un partido árabe, Ra’am. El anuncio ha dado gasolina a Benjamín Netanyahu que, con el escrutinio completado, pierde la mayoría de Gobierno. La ha utilizado para sembrar dudas sobre el resultado y deslegitimar un posible pacto entre las formaciones judías y árabes de oposición que lo desbancaría del poder. Tras escuchar de primera mano la información en que se basa, los líderes de la oposición sospechan de una nueva estratagema del primer ministro. Apenas han pasado 48 horas desde la jornada electoral y ya se habla de una nueva convocatoria.
El primer ministro israelí exige a los partidos judíos no pactar con los árabes por las sospechas de interferencia catarí. La oposición no ve base para cuestionar los comicios e intuye una estratagema
Noam Sohlberg, el juez del Tribunal Supremo que preside el Comité Central Electoral, ha pedido este jueves a los servicios secretos en Israel y los territorios palestinos ocupados, Shin Bet, investigar “graves sospechas” de injerencia extranjera en las elecciones legislativas celebradas el martes. No menciona países concretos, pero la sospecha —sobre la que no se han difundido pruebas— es de financiación catarí en apoyo de un partido árabe, Ra’am. El anuncio ha dado gasolina a Benjamín Netanyahu que, con el escrutinio completado, pierde la mayoría de Gobierno. La ha utilizado para sembrar dudas sobre el resultado y deslegitimar un posible pacto entre las formaciones judías y árabes de oposición que lo desbancaría del poder. Tras escuchar de primera mano la información en que se basa, los líderes de la oposición sospechan de una nueva estratagema del primer ministro. Apenas han pasado 48 horas desde la jornada electoral y ya se habla de una nueva convocatoria.
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