El Ministerio de Hacienda acaricia una nueva recaudación de ensueño este año, pese a los tres paquetes de medidas anunciados para contener la inflación. El Estado recauda hasta agosto 8.000 millones más que lo que el Gobierno ha destinado a paliar el impacto de la guerra de Irán en los contribuyentes.
Los ingresos del Estado suben un 9,7% hasta agosto. Son 20.456 millones más que en 2025. El Gobierno ha anunciado 12.000 millones para bajar precios de luz, gas y carburantes
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El Ministerio de Hacienda acaricia una nueva recaudación de ensueño este año, pese a los tres paquetes de medidas anunciados para contener la inflación. El Estado recauda hasta agosto 8.000 millones más que lo que el Gobierno ha destinado a paliar el impacto de la guerra de Irán en los contribuyentes.
El último informe mensual de la Agencia Tributaria arroja que la maquinaria fiscal supera nuevos récords y mantiene un fuerte ritmo de ingresos, gracias precisamente a la inflación, entre otros factores.
La recaudación acumulada hasta agosto alcanzó los 230.277 millones, lo que supone un 9,7% más que en los ocho primeros meses de 2025 y una cifra extra de 20.426 millones. En contraste, el vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo, anunció este martes que el conjunto de los tres paquetes de medidas de ayudas fiscales tanto en la luz y el gas como en los carburantes implican un esfuerzo de pérdida de ingresos del Estado de 12.000 millones.
Por tanto, Hacienda estaría cubriendo con creces lo que destina a paliar los efectos de la guerra de Irán en los contribuyentes. También si se añadieran los cerca de 2.000 millones que perdería de recaudación por los decretos de vivienda.
Según el informe, que contabiliza tanto la recaudación de la Administración Central como de las territoriales, «los ingresos acumulados hasta agosto crecen un 9,7%, con un incremento del 7,8% en los ingresos brutos y una ligera caída en las devoluciones (-0,1%)». «Los ingresos homogéneos, también hasta agosto, suben un 8,2%, cinco décimas menos que el aumento que se estimaba hasta el mes pasado», añade.
La recaudación por IRPF crece un 11,6% al saltar a 109.995 millones, 11.465 más que en el mismo período del año precedente. También el IVA escala un 7,4% desde los 69.393 millones de 2025 a los actuales 74.558.
La favorable evolución de este último impuesto es llamativa, porque el Gobierno ha aprobado rebajas con tipos reducidos sobre productos energéticos, pero aun así, la recaudación general del IVA sube. «Una vez que se elimina el impacto de la rebaja de tipos, lo que se observa son altos crecimientos propiciados por el aumento del consumo y la subida de los precios en los últimos meses (en general y en particular en carburantes, electricidad y gas), con oscilaciones en julio y agosto vinculadas a la composición del calendario», señala la Agencia Tributaria en el capítulo sobre el IVA. Al crecer el consumo y los precios, Hacienda recauda más en general, incluso aunque la presión fiscal sobre productos energéticos sea inferior. Donde sí se aprecia caída acumulada hasta agosto es en los impuestos especiales: un 7,9% menos. Se atribuye en este caso a las bonificaciones en luz, carbón y, sobre todo, hidrocarburos.
«Los cambios normativos y de gestión hasta agosto supusieron una pérdida de ingresos de 4.524 millones que minoraron en 2,2 puntos el crecimiento de la recaudación», señala el informe. Por tanto, nada que empañe gravemente el fuerte ritmo de ingresos.
Sí da más peso al descenso en la recaudación anual del Impuesto de Sociedades y señala que «la tendencia general del conjunto de los ingresos es, como sucedía en meses anteriores, de paulatina moderación».
Por eso también, el ministro de Hacienda, Arcadi España, afronta el incumplimiento de la regla europea de gasto. Teóricamente, un aumento de ingresos derivado de la bonanza económica y la inflación debería ser más utilizado para atajar el déficit y la deuda pública, pero, según la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, no se está conteniendo el gasto como se debiera. Un estudio de Funcas del pasado miércoles sostiene que «España no ha aprovechado suficientemente la fase expansiva para reconstruir espacio fiscal: el ajuste estructural de 2025 debería haber sido más del doble del realizado». Al no hacerlo, «el desvío del gasto primario apunta a ajustes de unos 5.300 millones en 2027 y 11.200 millones en 2028, mientras la prórroga presupuestaria dificulta adaptar las cuentas a las nuevas prioridades».
Otro elemento es que, como publicó este diario, España es, con sus 12.000 millones, líder europeo de gasto en medidas contra la inflación, pero, sin embargo, está en la cabeza de la Eurozona con peor IPC.
El vicepresidente primero del Gobierno, Carlos Cuerpo, admitió que España puede perder más fondos europeos en el tramo final por no haber podido convalidar su decreto ley de regulación de los lobbies, como había prometido a Bruselas. No obstante, responsabilizó al Partido Popular,: «Su voto en contra no ayuda, los actos tienen consecuencias». Respondió así a las reiteradas preguntas del diputado del PP, Luis Conde, sobre cuánto perderá España de los más de 25.000 millones solicitados a Bruselas como pago final por incumplimientos de compromisos. El PSOE no logró sacar adelante la ley de lobbies el pasado mes tras recibir el rechazo de incluso sus socios a la izquierda en apoyo a los sindicatos.
Por otra parte, en su comaparecencia en el Parlamento, Cuerpo defendió como un éxito la gestión de fondos europeos en España y aseguró que han provocado, entre otros efectos positivos, una mejora del crecimiento económico potencial de la economía nacional al 2,65%. El diputado de Sumar, Carlos Martín, reprochó a Cuerpo la «infraejecución» al haber renunciado a 61.700 millones en préstamos del Mecanismo de Recuperación. Cuerpo insistió en que no era un dinero necesario.
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