Frente sindical prácticamente unánime contra el señalamiento público del ministro de Transportes, Óscar Puente, al trabajador del centro de control de Adif en Atocha por un supuesto error «inexplicable» en los momentos previos al accidente ferroviario de Urda (Toledo). Los sindicatos de clase, el de funcionarios y las principales organizaciones de maquinistas y trabajadores ferroviarios han salido en defensa del empleado y han cuestionado que el Gobierno atribuya responsabilidades individuales cuando apenas ha comenzado la investigación de una tragedia que ha dejado al menos 69 fallecidos. Las críticas han escalado hasta la exigencia de dimisión del ministro por parte de CCOO y CSIF, que le reprochan haber convertido al trabajador en un «chivo expiatorio» y haber colocado en el centro de las sospechas al «eslabón más débil de la cadena».
CCOO y CSIF reclaman la dimisión del ministro, UGT le acusa de eludir responsabilidades y los sindicatos de maquinistas y circulación denuncian que se busquen culpables antes de esclarecer las causas de la tragedia
Frente sindical prácticamente unánime contra el señalamiento público del ministro de Transportes, Óscar Puente, al trabajador del centro de control de Adif en Atocha por un supuesto error «inexplicable» en los momentos previos al accidente ferroviario de Urda (Toledo). Los sindicatos de clase, el de funcionarios y las principales organizaciones de maquinistas y trabajadores ferroviarios han salido en defensa del empleado y han cuestionado que el Gobierno atribuya responsabilidades individuales cuando apenas ha comenzado la investigación de una tragedia que ha dejado al menos 69 fallecidos. Las críticas han escalado hasta la exigencia de dimisión del ministro por parte de CCOO y CSIF, que le reprochan haber convertido al trabajador en un «chivo expiatorio» y haber colocado en el centro de las sospechas al «eslabón más débil de la cadena».
Desde el Sector Ferroviario de CCOO reclaman el «inmediato cese» del titular de Transportes. En un comunicado, el sindicato considera que Puente ha culpabilizado a los trabajadores antes de conocer todas las circunstancias del siniestro y le acusa de poner «en la picota al eslabón más débil de la cadena» cuando la investigación todavía no ha concluido. La organización reclama «máxima prudencia y responsabilidad» ante las informaciones que apuntan a un posible error humano y exige que se eviten los señalamientos públicos y las conclusiones precipitadas. Recuerda, además, que la seguridad ferroviaria no puede depender exclusivamente de la actuación individual de los profesionales y que deben existir sistemas capaces de prevenir, detectar y corregir los fallos antes de que desemboquen en una tragedia.
CCOO también ha cargado contra la difusión de las conversaciones entre los trabajadores implicados en el accidente, que considera «absolutamente irresponsable». A su juicio, la filtración de los audios a pocas horas de la tragedia favorece los juicios paralelos sin conocer las circunstancias en las que desarrollaban su labor los empleados, incluidas las situaciones de estrés y el incremento de las cargas de trabajo. Por ello, exige que se investigue el origen de esas grabaciones y se depuren responsabilidades.
La petición de dimisión se suma a la formulada por CSIF, que ya el miércoles denunció que Puente había utilizado de manera «vergonzosa» al responsable de circulación de Adif como «chivo expiatorio» en lugar de asumir sus propias responsabilidades. El sindicato exige que se preserve la presunción de inocencia del empleado y reprocha al ministro que haya eludido cualquier responsabilidad pese al fallo inicial del sistema informático que precedió al accidente. Y este jueves el sindicato ha endurecido sus críticas, a raíz de la difusión de las grabaciones, que ha llegado a calificar de «infamia». Su portavoz, Pedro Poves, ha reclamado la dimisión del ministro y la organización ha puesto sus servicios jurídicos a disposición de la plantilla de Adif.
El sindicato recuerda que ya había advertido en septiembre del exceso de jornada de los trabajadores del administrador ferroviario, con turnos que pueden alcanzar las 12 horas diarias y cinco noches consecutivas. Unas condiciones que, según denuncia, provocan un desgaste extremo entre empleados que desempeñan funciones de alta responsabilidad, como la regulación del tráfico ferroviario.
Desde UGT, su sector ferroviario difundió el miércoles un comunicado en el que acusa al responsable de Transportes de poner el foco sobre los trabajadores antes de que se hayan esclarecido las causas del siniestro. «Ministro, señalar a los compañeros no es asumir responsabilidades», le reprocha la organización, que advierte de que las deficiencias de Adif no pueden pagarlas quienes sostienen diariamente el servicio ferroviario.
UGT cuestiona que se investigue con lupa la actuación de un empleado mientras quedan en segundo plano las decisiones organizativas y políticas de quienes dirigen el sistema. En concreto, reclama que se examinen las externalizaciones, la falta de plantilla, las excesivas cargas de trabajo en los centros de regulación y control y los recursos disponibles para los profesionales. El sindicato considera que, después del accidente de Adamuz, deberían haberse aprendido las consecuencias de formular juicios anticipados. Insiste en que no corresponde al ministro determinar precipitadamente las causas de la tragedia y exige una investigación independiente que no descarte ninguna hipótesis.
Las críticas se extienden al Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf), cuyo secretario general, Diego Martín, ha denunciado este jueves la difusión de los audios de las conversaciones entre el centro de control de Adif y los conductores de los trenes accidentados. El sindicato considera alarmante que se filtre información que debería estar custodiada y advierte contra la utilización de grabaciones parciales para extraer conclusiones antes de completar las investigaciones.
Martín reclama una investigación «independiente y rigurosa» y recuerda que las causas del accidente deben determinarlas los organismos competentes. Semaf sostiene que lo único que puede darse por confirmado en esta fase es que se produjo un fallo del sistema de señalización LZB, que obligó a gestionar la circulación en condiciones degradadas. El responsable sindical ha advertido de que, cuando fallan los sistemas automáticos de seguridad, los trabajadores de los centros de control deben gestionar numerosos trenes en poco tiempo y sobre amplios tramos de vía, lo que incrementa extraordinariamente la tensión y el estrés en los puestos de mando.
El sindicato denuncia que el deterioro de los sistemas de protección está trasladando cada vez más riesgos a los profesionales y reclama medidas estructurales para recuperar la seguridad ferroviaria.»Ya está bien, ya no puede soportar más el colectivo ferroviario sufrir este tipo de tragedias constantemente», ha lamentado Martín desde la estación madrileña de Atocha, donde los trabajadores han guardado un minuto de silencio por las víctimas.
Especialmente significativo es el malestar del Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF), que representa a profesionales del ámbito al que pertenece el trabajador señalado por Puente. El secretario de seguridad, Miguel Ángel Gimeno, ha calificado de «lamentable» que a la primera de cambio se hable de «fallo humano» como la supuesta causa del accidente y ha considerado que «habría que ser más sensibles» y esperar a que los expertos investiguen lo ocurrido. También ha dicho que «a veces los fallos humanos que cometemos las personas en una empresa» se deben a cómo funciona la organización. La organización reclama que se analice el funcionamiento de los sistemas y las condiciones de trabajo de los responsables de circulación, en lugar de concentrar toda la atención en la decisión de un único empleado.
También CGT ha cuestionado las declaraciones del ministro. La secretaria general de su Sindicato del Sector Ferroviario, Noelia Martín, ha lamentado que las organizaciones sindicales mantuvieran la prudencia durante las primeras horas del accidente mientras el responsable político apuntaba públicamente a un trabajador. La representante sindical recuerda que, antes de los posibles errores humanos, hubo un fallo del sistema, y denuncia las condiciones en las que trabajan los empleados de los centros de control, sometidos, según afirma, a un elevado estrés, ansiedad, bajas prolongadas y una carga laboral excesiva. En la misma línea, Diego Rodríguez, responsable de la sección sindical estatal de Adif de CGT, ha reclamado que las conclusiones se fundamenten en pruebas y no en hipótesis prematuras.
Actualidad Económica. Noticias de Economía Nacional e Internacional
