El candidato a las presidenciales francesas y líder del partido centrista Renacimiento, Gabriel Attal, ha denunciado haber sido víctima de una operación de desinformación por parte de redes prorrusas, a ocho meses de la primera vuelta electoral. En los últimos días, otros dos aspirantes al Elíseo, el de centroderecha Édouard Philippe (Horizontes) y el de centroizquierda Raphaël Glucksmann (Plaza Pública) han sido blanco también de injerencias y mensajes difundidos en la red X con los falsos logos de algunos medios franceses, como BFM, Le Parisien o France24.
El centrista Gabriel Attal asegura ser víctima de mensajes falsos difundidos en X atribuidos a una red vinculada al Kremlin. Édouard Philippe y Raphaël Glucksmann también fueron objeto de difamaciones
El candidato a las presidenciales francesas y líder del partido centrista Renacimiento, Gabriel Attal, ha denunciado haber sido víctima de una operación de desinformación por parte de redes prorrusas, a ocho meses de la primera vuelta electoral. En los últimos días, otros dos aspirantes al Elíseo, el de centroderecha Édouard Philippe (Horizontes) y el de centroizquierda Raphaël Glucksmann (Plaza Pública) han sido blanco también de injerencias y mensajes difundidos en la red X con los falsos logos de algunos medios franceses, como BFM, Le Parisien o France24.
En el caso de Attal, se publicaron contenidos que apuntaban que padece la enfermedad de Párkinson. La Secretaría General de Defensa y Seguridad Nacional (SGDSN) confirmó que se trata de injerencias externas. “Hemos sido informados por la Secretaría General de Defensa y Seguridad Nacional sobre injerencias externas provenientes de Rusia y de órganos relacionados con el poder central ruso en contra de Gabriel Attal”, ha indicado su entorno.
“Si no hacemos nada para protegernos, las elecciones pueden ser manipuladas”, ha denunciado el candidato presidencial este jueves en la radio RTL. Attal ha acusado a Moscú de “querer robar las elecciones a los franceses” y ha advertido de que hay algunos candidatos, como la líder de extrema derecha, Marine Le Pen, que no van a sufrir estos ataques, pues “han defendido siempre los intereses de Moscú”.
Viginum, el servicio encargado de combatir las injerencias digitales extranjeras en Francia, confirmó haber detectado esta maniobra de desinformación contra el líder de Renacimiento, que atribuye con “un alto grado de confianza” a la red prorrusa Matrioshka.
De Philippe se difundieron mensajes a finales de julio criticando su estado de salud y a Glucksmann se le atacó señalando que su pareja, la periodista Léa Salamé, había sobornado a algunos medios para que favorecieran su candidatura, a pesar de que todavía no la ha oficializado. En su caso, el SGDSN ha confirmado que la campaña había sido orquestada por Storm-1516, una red vinculada al servicio de inteligencia ruso. En todos los casos, estas operaciones pasaron relativamente desapercibidas, con algunos miles de visualizaciones.
El líder de Plaza Pública ha invitado a plataformas como TikTok y X “a respetar las normas europeas” y ha criticado que no se sancione a estas plataformas por difundir este tipo de mensajes falsos. La candidata ecologista, Marine Tondelier, ha propuesto prohibir la red X durante los meses que dure la campaña electoral, que ya está en marcha.
Hasta el propio Jean-Luc Mélenchon, líder del partido La Francia Insumisa, ha salido en defensa de Attal. Ha criticado esta “insoportable maniobra de manipulación” y ha pedido que se haga un frente común entre todos los candidatos presidenciales contra este tipo de intoxicaciones.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, ha destacado que el dispositivo puesto en marcha para detectar estas manipulaciones “ha funcionado”. También ha avanzado que, tras la pausa veraniega, quiere continuar el trabajo en común iniciado con los partidos políticos para luchar contra las injerencias extranjeras de cara a los próximos meses.
En junio, Lecornu recibió a los líderes de algunas formaciones para abordar este tema y ya entonces mencionó una “perspectiva de amenazas graves de cara a las elecciones presidenciales” y recordó que esto concierne a toda la clase política. El presidente francés, Emmanuel Macron, ya denunció maniobras de desestabilización en sus campañas de 2017 y 2022.
El pasado mes de julio, el Gobierno presentó un proyecto de ley para combatir las injerencias extranjeras. El texto prevé endurecer las penas para quienes difundan noticias falsas en un contexto electoral, que pasarán de un año de cárcel y una multa de 15.000 euros a tres años y 45.000 euros. Si se prueba que estas difusiones falsas se han producido “para servir a los intereses de una gran potencia o una organización extranjera” la pena puede elevarse a seis años.
“Es necesario que los medios de comunicación y los ciudadanos sean capaces de identificar las falsas informaciones y la frontera entre esto y la injerencia de un Estado. Las penas no son lo suficientemente disuasivas (…) Propongo multiplicar por tres las penas para aquellos que producen falsos contenidos e informaciones en un periodo electoral que es sagrado para la democracia y merece una protección particular”, denunció Lecornu, al presentar la nueva ley.
Precisamente la semana pasada Francia dictó una orden de expulsión contra la exdirectora de Russia Today (RT) en Francia, Xenia Fedorova, actual colaboradora de varios medios galos, a la que se acusa de difundir mensajes prorrusos y ser “un altavoz de las campañas de desinformación” orquestadas desde el Kremlin, influyendo así en el debate público a unos meses de las elecciones presidenciales.
Russia Today fue prohibido en Francia tras la invasión rusa de Ucrania en 2022. Fedorova informó este lunes que se encuentra en el extranjero y que no va a volver a Francia hasta que se levanten las medidas contra ella, algo que no es probable que ocurra pues la Justicia ha rechazado el recurso que presentó tras su expulsión.
El año pasado, la justicia francesa ya abrió una investigación contra la red X, que pertenece al multimillonario Elon Musk, entre otros motivos por una supuesta manipulación de su algoritmo para intervenir en el debate político en el país.
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