Será el próximo julio: la Comisión Europea, a través del organismo EuroHPC JU, lanzará oficialmente la convocatoria de proyectos para gigafactorías de inteligencia artificial (IA), tras el acuerdo European High Performance Computing Joint Undertaking Governing Board’s alcanzado el 1 de junio, aseguran fuentes de la Comisión. Porque hasta ahora se ha ejecutado una primera fase de recepción de candidaturas a modo de call of expression, una forma de tantear el interés de los países miembros por participar en una de las patas de la gran estrategia europea para el desarrollo de la IA: la construcción de cinco gigafactorías de IA con cerca de 100.000 chips de IA de última generación y una potencia cuatro veces mayor a las fábricas de IA actuales. Solo para su levantamiento la Comisión anunció una inversión de 20.000 millones de euros del total de 200.000 millones de euros para profundizar en el desarrollo de la IA, siempre made in Europe.
Inicialmente prevista para los meses finales de 2025 o inicios de 2026, la siguiente fecha orientativa fueron febrero y marzo. Sin éxito
Será el próximo julio: la Comisión Europea, a través del organismo EuroHPC JU, lanzará oficialmente la convocatoria de proyectos para gigafactorías de inteligencia artificial (IA), tras el acuerdo European High Performance Computing Joint Undertaking Governing Board’s alcanzado el 1 de junio, aseguran fuentes de la Comisión. Porque hasta ahora se ha ejecutado una primera fase de recepción de candidaturas a modo de call of expression, una forma de tantear el interés de los países miembros por participar en una de las patas de la gran estrategia europea para el desarrollo de la IA: la construcción de cinco gigafactorías de IA con cerca de 100.000 chips de IA de última generación y una potencia cuatro veces mayor a las fábricas de IA actuales. Solo para su levantamiento la Comisión anunció una inversión de 20.000 millones de euros del total de 200.000 millones de euros para profundizar en el desarrollo de la IA, siempre made in Europe.
Pero la presente fase, en la que las candidaturas siguen sin ser vinculantes -los consorcios podrán seguir adelante en esta carrera tecnológica, o ser descartados antes de la resolución oficial-, ha visto demorado su final varias veces debido a que las negociaciones para llevar a término esta convocatoria han sido «difíciles», afirman desde la Comisión. Principalmente porque se trata de un acuerdo entre la EuroHPC y los estados miembros, a quienes se les debía garantizar «una oportunidad justa de competir«, pero sin perder «la ambición inicial de la iniciativa«.
Ahora, el anuncio en julio «permite a los Estados miembros comprometer los fondos de forma gradual y sirve de puente hacia el próximo Marco Financiero Plurianual para la financiación» de las gigafactorías, según las mismas fuentes de la Comisión. Porque dicho marco establece las bases presupuestarias de la Unión Europea entre 2028 y 2034, y las gigafactorías deberán estar listas entre 2027 y 2028.
El nivel de competición es alto. En una primera valoración de la situación en 2025, la Comisión notificó 76 propuestas de 16 estados miembros para 60 emplazamientos diferentes, superando con creces las expectativas iniciales del concurso de las gigafactorías. Aunque dado que el reglamento aprobado por Europa el pasado enero permite expandir «sustancialmente» una factoría de IA para transformarla en una gigafactoría, y en España se ubican dos (Barcelona y Galicia), el país cuenta con ventaja en esta carrera.
En el caso del país ibérico, sólo han trascendido tres propuestas: la de Morá La Nova (Tarragona), el centro de San Fernando de Henares (Madrid) de Iron Mountain, y las propuestas lanzada por Merlin Properties que finalmente puso a disposición de Portugal su campus para centro de datos en Lisboa (a España le ofreció la oportunidad del campus de Bilbao-Arasur, compartido con Iberdrola).
Divisiones aparte, España ayer terminó de consolidar su gran candidatura: el Consejo de Ministros aprobó la constitución de la sociedad mercantil responsable del proyecto de gigafactoría en Tarragona. Será gestionada en un 51% por empresas, con lo que el pulso privado alcanzará mayoría a través del consorcio de Banco Santander, ACS y Telefónica con una participación individual del 15,67%, y la compañía Multiverse Computing, que contará con un 4%. En paralelo, el Gobierno tendrá una participación del 47,99% a través de su SEPI Digital, la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), y el Govern de Cataluña ostentará un 1% del control de la infraestructura, que «se configura como un esquema flexible que se irá adaptando en las fases sucesivas del proyecto para articular la candidatura y facilitar, en su caso, la incorporación de nuevos socios», precisaron. No se hizo mención a otros nombres de empresas que se barajaron inicialmente, como Submer, Nvidia o MasOrange.
En total, la candidatura española contempla movilizar cerca de 4.000 millones de euros de inversión público-privada. Este martes el Consejo de Ministros ha autorizado una inversión de 719 millones de euros a través de la SETT, después de que Óscar López avanzase a principios de mes que la inversión del Ejecutivo para la gigafactoría de IA se situará entre los 600 y 800 millones de euros.
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