La Comisión Europea ha recomendado este miércoles la creación de un mecanismo de coordinación que permita a los Estados miembros compartir sus reservas de queroseno. Esta medida surge como respuesta a la crisis energética en Oriente Próximo y busca mitigar la escasez de combustible proyectada para el sector aéreo durante los próximos meses.
Bruselas pondrá en marcha un Observatorio de Combustible que vigilará la producción y la distribución equilibrada del carburante
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La Comisión Europea ha recomendado este miércoles la creación de un mecanismo de coordinación que permita a los Estados miembros compartir sus reservas de queroseno. Esta medida surge como respuesta a la crisis energética en Oriente Próximo y busca mitigar la escasez de combustible proyectada para el sector aéreo durante los próximos meses.
«La Comisión coordinará con los Estados miembros, los proveedores de combustible y el sector de la aviación el abastecimiento alternativo de queroseno y propondrá medidas para optimizar su distribución entre los Estados miembros con el fin de garantizar su disponibilidad en todas las regiones y aeropuertos», señala la comunicación presentada hoy por el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen y la vicepresidenta de la entidad europea, Teresa Ribera.
Si bien, la ley obliga a los países a mantener reservas para 90 días, la Comisión ha admitido que «no tiene total claridad» sobre cuánto de ese stock es crudo y cuánto es producto ya refinado como el queroseno. La Unión Europea importa el 40% del combustible que usan sus aviones y la mitad de esa cifra -un 20% del total- transita por el estrecho de Ormuz.
«Estamos preparados para emprender más acciones si la situación empeora», ha advertido Ribera en su comparecencia sobre la crisis. La propuesta es la creación de un Observatorio de Combustible, una herramienta de vigilancia con la que Bruselas pretende acabar con la actual opacidad de las reservas nacionales de los Veintisiete.
«Se establecerá para seguir la producción, importaciones, exportaciones y niveles de reservas de combustibles de transporte en la UE. Esto permitirá identificar rápidamente posibles escaseces y, en caso de liberación de reservas de emergencia, orientar medidas específicas para mantener un reparto equilibrado del combustible», indica el Ejecutivo.
Si bien la medida se trata sólo de una idea sin aplicación directa, han señalado que se «reforzará la coordinación europea para optimizar la distribución».
En el caso del gas, la Comisión quiere evitar que se repita una carrera de compras del combustible como la del verano de 2022 y por ello apuesta por coordinar con los Estados miembros el llenado de los almacenamientos subterráneos de cara al invierno, de forma progresiva y sin provocar nuevos picos de precios. Actualmente, el almacenamiento está al 30,61% de media en el conjunto de la UE, aunque las reservas de España están por encima del 63%, según los datos de AGSI.
Bruselas ha animado además a utilizar la flexibilidad ya prevista en la normativa europea sobre almacenamiento y no descarta explorar márgenes adicionales para adaptar los objetivos de llenado a la situación del mercado y evitar tensiones innecesarias.
Además, el paquete energético con el que propone una batería de medidas para que los Estados miembros rebajen impuestos sobre electricidad, activen bonos energéticos y tarifas sociales.
La iniciativa, identificada como AccelerateEU, será debatida por los líderes de la UE en el Consejo Europeo informal que se celebrará en Chipre este jueves y viernes y responde al encarecimiento de los combustibles fósiles y de las importaciones energéticas tras la escalada en la región, que, según datos del Ejecutivo comunitario, ha supuesto ya un sobrecoste de unos 24.000 millones de euros para la UE en apenas 52 días.
«La energía no puede utilizarse como instrumento de dominación ni de guerra», ha afirmado Ribera, quien ha defendido que acelerar la transición energética es «importantísimo» para reforzar la seguridad económica y energética de la UE y reducir su dependencia exterior, apostando por soluciones limpias, locales y eficientes.
Bruselas subraya además que la legislación comunitaria ya permite a los Estados miembros introducir prohibiciones temporales, o incluso totales, de desconexión de la red para consumidores vulnerables con problemas de pago, así como facilitar el cambio rápido de suministrador y contrato para que los usuarios puedan acogerse a tarifas más baratas.
«Esto no puede ser algo que puedan permitirse unos pocos, tiene que ser accesible para todos y todas. Tenemos que garantizarnos de que todos puedan depender de una solución energética, porque es así. Y debería ser más justo, además. Tiene que ser una elección fácil y una elección asequible. Tenemos que proteger a los más vulnerables», ha insistido Ribera.
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