El pasado 24 de agosto la plantilla de Airbus España ratificó el inicio de una nueva huelga indefinida, que está teniendo una alta participación de los empleados. «Alcanzar un acuerdo de inmediato en los próximos días es crítico para todos nosotros, para nuestros clientes y para nuestro proyecto común en España», expresó la compañía en un comunicado publicado después de conocer la decisión. Por lo pronto, en la reunión de ayer la empresa expresó a los sindicatos que los efectos tendrán que ver con la contratación y con las cargas de trabajo.
Los sindicatos señalan que los parones pueden dificultar el objetivo fijado de Airbus para 2026 de realizar 870 entregas
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El pasado 24 de agosto la plantilla de Airbus España ratificó el inicio de una nueva huelga indefinida, que está teniendo una alta participación de los empleados. «Alcanzar un acuerdo de inmediato en los próximos días es crítico para todos nosotros, para nuestros clientes y para nuestro proyecto común en España», expresó la compañía en un comunicado publicado después de conocer la decisión. Por lo pronto, en la reunión de ayer la empresa expresó a los sindicatos que los efectos tendrán que ver con la contratación y con las cargas de trabajo.
Una versión distinta a la que dan las organizaciones sindicales: «Ya se ha ralentizado tanto la producción comercial como la militar», explica Juan Antonio Vázquez, secretario de Política Industrial de UGT-FICA. «El impacto de los parones va a dificultar el objetivo de entregas para 2026, que está fijado en 870», defiende Juan Pedro Torres, representante de CGT en Airbus, otro de los sindictos convocantes de la última huelga y con presencia en la mesa de negociación.
Es decir, debido a las tres semanas que duró la huelga anterior, las tres semanas de vacaciones en la empresa y la nueva huelga indefinida que está vigente, ya se producen retrasos en la producción del avión de pasajeros de pasillo más vendido por Airbus, el A320, cuya paralización puede trasladarse a la planta de Airbus en Tolouse, que es donde se terminan. La planta de Airbus en Tablada (Sevilla) fabrica componentes necesarios para que en Tolouse acabe el proceso de producción, por lo que la interrupción de la actividad afecta directamente a la planta francesa También los militares A400M (ensamblados finalmente en San Pablo, Sevilla, que también depende del ritmo de producción de Tablada), C295 y los MRTT (adaptados para realizar repostajes en pleno vuelo).
En los primeros seis meses de 2026, Airbus incrementó su beneficio neto un 47%, hasta los 2.243 millones de euros, impulsado por la entrega de 351 aviones comerciales, su mayor cifra en un primer semestre desde 2019, y el ritmo de pedidos que recibe anualmente es mayor que lo que produce. Este es uno de los motivos por el que los trabajadores siguen en pie de guerra contra la dirección de la empresa: reclaman mayor transparencia en las propuestas debido a la falta de confianza generada en los últimos meses.
Las conversaciones siguen en pie. Torres arguye que, en estos momentos, el elemento central de la negociación es la recuperación del poder adquisitivo perdido durante los últimos cuatro años, que asciende al 9%, además de un texto que garantice vacaciones y trabajo a distancia. Los empleados siguen presionando a la empresa y hay convocados piquetes informativos a partir de hoy.
«El cliente final es el que va a sufrir los retrasos. Además, se van a producir problemas de almacenamiento por los productos que llegan de las cadenas de suministro a las plantas si el conflicto laboral no se soluciona pronto», resume Vázquez.
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