El euríbor va camino de superar el 3%, espoleado por los rumores que apuntan a dos subidas de tipos del Banco Central Europeo (BCE) antes de que termine el año. Y eso es una pésima noticia para aquellos que firmaron una hipoteca variable para financiar la compra de su vivienda, dado que su interés se calcula, en la inmensa mayoría de los casos, sumando este índice a un diferencial (un porcentaje fijo).
El euríbor va camino de superar el 3%, espoleado por los rumores que apuntan a dos subidas de tipos del Banco Central Europeo (BCE) antes de que termine el año.
Audio generado con IA
El euríbor va camino de superar el 3%, espoleado por los rumores que apuntan a dos subidas de tipos del Banco Central Europeo (BCE) antes de que termine el año. Y eso es una pésima noticia para aquellos que firmaron una hipoteca variable para financiar la compra de su vivienda, dado que su interés se calcula, en la inmensa mayoría de los casos, sumando este índice a un diferencial (un porcentaje fijo).
Con la tendencia al alza del euríbor, estos hipotecados pasarán a pagar unas cuotas más elevadas en cuanto se revise su tipo de interés. Pero existe una manera de evitarlo y, de paso blindar la mensualidad ante posibles subidas futuras del índice: convertir la hipoteca variable en fija. Eso sí, desde el comparador financiero HelpMyCash.com aconsejan llevar cuanto antes a cabo esta operación, pues cada vez es más complicado conseguir un tipo fijo competitivo.
Y es que muchos bancos, afirman los analistas del comparador, también están empeorando sus ofertas hipotecarias a interés fijo por la subida de tipos llevada a cabo por el BCE en junio y por las que están por venir si las previsiones del mercado se cumplen. En consecuencia, no conviene postergar la conversión más tiempo de la cuenta.
Ahora bien, aunque cada vez hay menos tipos fijos competitivos, desde HelpMyCash aseguran que todavía es posible conseguir intereses constantes por debajo del valor del euríbor. A través de Caja Ingenieros, por ejemplo, se puede cambiar una hipoteca variable a fija y obtener un tipo desde el 2,50% TIN (3,37% TAE) a cambio de domiciliar la nómina y tres recibos en la entidad y de contratar su tarjeta de crédito y sus seguros de hogar, vida y protección de pagos.
Pero ¿cómo se puede ejecutar esta conversión? Según los expertos del comparador, existen tres maneras de cambiar una hipoteca variable al tipo fijo: mediante un pacto con el banco con el que se firmó la escritura (novación), con el traslado del crédito a otra entidad (subrogación de acreedor) o a través de la contratación de un préstamo hipotecario nuevo para cancelar el que se tiene.
Desde HelpMyCash recomiendan explorar las tres vías. Es decir, pedir una oferta al banco prestamista y solicitar propuestas a otras entidades, ya sea de subrogación o de nueva hipoteca. De este modo, el cliente podrá comparar las condiciones y los costes de todas las opciones y podrá valorar cuál de ellas es la más conveniente.
Lógicamente, este proceso lleva su tiempo, pues hay que presentar la solicitud ante varios bancos y comparar sus propuestas. Sin embargo, si el cliente quiere agilizar el trámite, puede contratar los servicios de un bróker, que se encargará de obtener ofertas y de negociar unas condiciones aún mejores. Este intermediario suele cobrar honorarios, pero pagarlos compensa si se consigue un buen cambio al tipo fijo.
En cualquier caso, el coste de la operación en sí es reducido. Sea cual sea la vía elegida, el cliente debe pagar la tasación de la vivienda, cuyo precio medio es de unos 300 euros. Y si se decanta por una novación o una subrogación, la comisión a abonar es muy baja: 0,05% sobre el importe pendiente; aplicable únicamente si todavía no han transcurrido los primeros tres años del plazo de la hipoteca.
En cambio, si se contrata una hipoteca nueva a tipo fijo para liquidar la que se tiene a interés variable, las comisiones serán más elevadas: una compensación por amortización anticipada de hasta el 1% y unos gastos de cancelación registral que pueden alcanzar los 1.000 euros de media. El banco también podría cobrar una comisión de apertura por la firma del préstamo hipotecario, pero es muy poco habitual.
Con todo, desde HelpMyCash afirman que el cambio suele salir a cuenta por el ahorro que se obtiene y por la tranquilidad que supone deshacerse del euríbor. Pero para asegurar, sus analistas recomiendan utilizar un simulador de refinanciación para calcular cuánto se dejaría de pagar en intereses y valorar si merece la pena la conversión.
Actualidad Económica. Noticias de Economía Nacional e Internacional
