El choque entre dos trenes de pasajeros entre Mora y Orgaz y Urda, en Toledo, se ha producido en un año negro para la alta velocidad, ya que ha tenido lugar apenas 283 días después del trágico accidente en Adamuz, que dejó 46 víctimas mortales el pasado 18 de enero. Dos días después, un maquinista de Rodalies falleció y 37 personas resultaron heridas tras otro accidente en Gelida (Barcelona).
El accidente en Urda, con al menos 10 víctimas mortales, se produce 283 días de que Adamuz dejase 46 fallecidos
Audio generado con IA
El choque entre dos trenes de pasajeros entre Mora y Orgaz y Urda, en Toledo, se ha producido en un año negro para la alta velocidad, ya que ha tenido lugar apenas 283 días después del trágico accidente en Adamuz, que dejó 46 víctimas mortales el pasado 18 de enero. Dos días después, un maquinista de Rodalies falleció y 37 personas resultaron heridas tras otro accidente en Gelida (Barcelona).
Desde ese mes de enero, la red de prácticamente todo el país funcionó a medio gas, con limitaciones de velocidad por precaución en todos los tramos en los que se detectaba alguna incidencia. Además, se puso en duda el mantenimiento de la infraestructura, pues Adif había realizado cuatro revisiones entre mediados de octubre de 2025 y el 7 de enero de 2026 en la zona en la que ocurrió el siniestro. El accidente se produjo en un tramo en el que se soldaron dos vías. En septiembre, un informe de la Guardia Civil reforzó esta teoría. La investigación sigue todavía en curso.
En este caso, aunque de momento hay poca información, el fallo no parece haber estado en la vía. Un tren Iryo que viajaba en dirección a Sevilla desde Madrid y detrás de él, también en dirección Sevilla, llegaba otro tren de Renfe que ha embestido al Iryo. Se desconoce el motivo por el que el tren de Renfe no ha frenado a tiempo, informa Clara Rojas. Al menos tres coches, los uno, dos y tres, han descarrilado. Efe informa de que dos vagones han caído por un terraplén. Según ha declarado Esther Padilla, consejera portavoz de la Junta de Castilla-La Mancha, en la televisión autonómica, al menos diez personas han fallecido.
Anteriormente, aunque no hubo accidentes tan graves como el de Adamuz o el ocurrido hoy en Urda, la red ferroviaria ya estaba en el punto de mira. Robos de cobre, retirada de trenes Avril S-106 por problemas en el bogie y un incidente en el que un coche de Renfe que circulaba sin pasajeros se desenganchó de su convoy y rodó sin control entre Chamartín y Atocha.
En el verano de 2025, cuatro de cada 10 trenes sufrieron retrasos y el ministro de Transportes, Óscar Puente, compareció a petición propia en el Congreso para hablar de los problemas del sistema, especialmente en la alta velocidad. Ese día vaticinó que la situación se prolongaría varios años por la convivencia de trenes nuevos y otros más viejos. También señaló una falta de inversión que, explicó entonces, pretendían remediar.
Entonces, según explicó el ministro, el problema era la convivencia de los nuevos trenes que se iban incorporando -como los Avril S-106- con los más veteranos del parque. Los primeros, apuntó Puente, siempre tienen problemas de adaptación, mientras que los más viejos encuentran problemas por el desgaste.
Sin embargo, ya entonces había voces en el sector y los sindicatos que alertaban de los problemas que supone para la infraestructura que operen más compañías desde la liberalización del servicio. Más trenes -y algunos, más pesados- circulando con más frecuencia tensionan un sistema que, según reconoció el propio Puente, adolecía de una importante falta de inversión.
Actualidad Económica. Noticias de Economía Nacional e Internacional
